Cuarto Misterio Gozoso
Presentación del niño Jesús en el Templo
Ahora, Señor, puedes dejar que tu servidor muera en paz, como lo has prometido, porque mis ojos han visto la salvación
Lucas 2, 29-30
Cuarto Misterio Gozoso
La presentación del niño Jesús en el Templo

Padre, te ofrecemos este misterio por ...
Ocho días después, llegó el tiempo de circuncidar al niño y se le puso el nombre de Jesús, nombre que le había sido dado por el Angel antes de su concepción. Cuando llegó el día fijado por la Ley de Moisés para la purificación, llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor, como está escrito en la Ley: "Todo varón primogénito será consagrado al Señor". También debían ofrecer un sacrificio un par de tórtolas o de pichones de paloma, como ordena la Ley del Señor. Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, que era justo y piadoso, y esperaba el consuelo de Israel. El Espíritu Santo estaba en él y le había revelado que no moriría antes de ver al Mesías del Señor. Conducido por el mismo Espíritu, fue al Templo, y cuando los padres de Jesús llevaron al niño para cumplir con él las prescripciones de la Ley, Simeón lo tomó en sus brazos y alabó a Dios, diciendo: «Ahora, Señor, puedes dejar que tu servidor muera en paz, como lo has prometido, porque mis ojos han visto la salvación que preparaste delante de todos los pueblos: luz para iluminar a las naciones paganas y gloria de tu pueblo Israel». Su padre y su madre estaban admirados por lo que oían decir de él. Simeón, después de bendecirlos, dijo a María, la madre: «Este niño será causa de caída y de elevación para muchos en Israel; será signo de contradicción, y a ti misma una espada te atravesará el corazón. Así se manifestarán claramente los pensamientos íntimos de muchos».
Lucas 2, 21-35
Guía:
Padre Nuestro, que estás en el Cielo,
Santificado seas tu Nombre,
venga a nosotros Tu Reino,
hágase tu Voluntad en la tierra como en el Cielo,
Comunidad:
danos hoy nuestro pan de cada día,
perdona nuestras ofensas,
como nosotros perdonamos a los que nos ofenden,
no nos dejes caer en la tentación
y libranos del mal
Amén
Comunidad:
Dios te salve María, llena eres de gracia,
El Señor está contigo,
Bendita eres entre todas las mujeres,
y Bendito sea el fruto de tu vientre Jesús.
Guía:
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros los pecadores,
ahora y en la hora de nuesttra muerte, Amén
Guía y comunidad repite por 10 veces
Guía:
María, Madre de Gracia,
Madre de Misericordia
Comunidad:
En la vida y en la muerte,
ampáranos Gran Señora
Guía:
Sagrado Corazón de Jesús
Comunidad:
En tí confío